Reduce notablemente los costos de la formación.
No requiere de un espacio físico y evita los desplazamientos.
Amplía notablemente su alcance dando mayores posibilidades a los que se encuentran más alejados de los Centros de formación.
Permite el acceso a los cursos con total libertad de horarios.
Proporciona un entorno de aprendizaje y trabajo cooperativos.
Distribuye la información de forma rápida y precisa a todos los participantes.
Prepara al alumno para competir en el mercado de manera más ágil, rápida y eficiente.
Convierte la docencia virtual en una opción real de teletrabajo.
Se complementa, sin lugar a dudas, con la formación presencial y con los soportes didácticos ya conocidos. |